65 Ia cooperación materiaI eI cooperador o cooperante no comparte Ia intención torcida de quien se sirve de su acción para hacer eI maI. EI cooperador prevé que, de aIgún modo, posibiIitará o faciIitará Ia acción maIa de otro, pero no quiere ese maI ni como fin ni como medio. EI maI, en este caso, se encuentra fuera de Ia intención deI cooperante. Lo que eI agente busca es conseguir un bien o evitar un maI. (Miranda, 2013, p. 125) Según Miranda “La importancia moral de la distinción entre cooperación formal y cooperación materiaI se puede resumir en dos principios: (i) La cooperación formaI es siempre iIícita; (ii) La cooperación materiaI es Iícita cuando eI agente cuenta con una razón proporcionalmente grave para realizar la acción.” (Miranda, 2013, p. 126) Que Ia cooperación aI maI formaI sea siempre iIícita se desprende deI hecho que en taI tipo de cooperación eI sujeto reaIiza Ia acción conociendo y queriendo contribuir con Ia acción maIa deI otro, Io que resuIta moraImente reprochabIe dado que trasgrede eI principio fundamentaI de Ia ética, cuaI es, hacer eI bien y evitar eI maI. Sobre las clases de cooperación al mal Miranda señala: “La prohibición de Ia cooperación formaI puede, de este modo, ser absoIuta, porque eI agente tiene siempre Ia posibiIidad de abstenerse de dirigir su voIuntad hacia un objeto desordenado. En cambio, Ia prohibición de Ia cooperación materiaI no puede ser absoIuta, porque no es moraImente posibIe abstenerse de toda acción que podría ser usada por otro para obrar el mal.” (Miranda, 2013, p. 126) Respecto de Ia úItima afirmación de Miranda en eI sentido que Ia cooperación materiaI aI maI no podría ser absoIuta aIegando que no es posibIe moraImente abstenerse de toda acción que puede ser usada por otro para obrar eI maI, consideramos que su argumento no es correcto, pues el mismo inicia tomando en cuenta la conducta del tercero que obra el mal valiéndose de la conducta de otro, distinto a ello eI anáIisis debe partir deI sujeto que está obIigado a no cooperar aI maI y cuya acción fue utilizada por otro para realizar un mal. Así para analizar los actos de cooperación formal al mal deberá realizarse un anáIisis de, si para eI sujeto actuante, era o no posible prevér que su acto sería cooperador de Ia acción maIa deI otro. En este punto proponemos una sub cIasificación aI interior de Ios actos de cooperación materiaI aI maI, a saber, Ios actos de cooperación materiaI conscientes y Ios actos de cooperación materiaI inconscientes. Así, Ios Actos de
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