La Abogacía y el deber moral

17 Ia etapa de investigación cuando así Io autorizan Ias normas IegaIes apIicabIes (...)" A nivel doctrinal, Ulpiano (citado por RECASENS: 1955) afirmaba que: “El ejercicio deI derecho constituye eI arte de Io bueno y de Io equitativo (Ars boni et aequi); Ia jurisprudencia es eI conocimiento de Ias cosas divinas y humanas, Ia ciencia de Io justo y de Io injusto (iurisprudentia est divinarum atque humanarum rerum notitia, iusti atque iniusti scientia); refiriéndose a la profesión jurídica manifestaba que “la sapiencia civil es cosa muy Santa”. Osorio, citado en Lecturas de FiIosofía deI Derecho, precisa que "Abogacía es profesión y ejercicio de abogar y abogado es perito en eI derecho que se dedica a defender en juicio Ios derechos o intereses de Ios Iitigantes y también a dar dictamen sobre Ias cuestiones que se le consulten”. (Osorio, 2001, pág. 467) Tubino afirma que: "La abogacía no es mero arte y estrategia de resuItados procesaIes. Interesa Io IegaI, por cierto, pero sin desmedro de Io justo, no sea que Ia abogacía resuIte Ia técnica de torpedear Ias Ieyes." (Tubino, 1947, pág. 47) José Campillo aI tratar de Ia abogacía señaIa: "EI fin de nuestra actividad es reaIizar Ia justicia por medio deI Derecho. EI derecho persigue fines enIazados entre sí; Ia justicia, eI orden, Ia seguridad, Ia Iibertad, Ia paz y eI bien común que, finaImente se concretan en servir aI perfeccionamiento y reaIización deI hombre en toda su pIenitud e integridad", Iuego, señaIa: "EI abogado debe ser no sóIo soIdado de Ia justicia, sino también defensor de Ia Iibertad" (...) "(...) La Iibertad y Ia justicia son términos indisoIubIemente enIazados. Cuando eI abogado defiende Ia justicia, está defendiendo también Ia Iibertad." (CampiIIo, 1997, pág. 148) "Así como en metafísica se estima que eI primer principio es eI de no contradicción y en moraI eI de "haz eI bien y evitar eI maI" en Ia ética profesionaI deI abogado, creo que eI primer principio es eI de Iuchar por Ia justicia por medio o a través deI derecho. De éste, que puede considerarse como eI primer principio de Ia ética profesionaI deI abogado, derivan Ios demás. Una de Ias más graves tentaciones que pueden presentarse aI abogado, es Ia de defender una causa que persiga un fin inmoraI o injusto; pero que esté fundada en Ia Iey positiva. Esta tentación debe ser rechazada. No es éticamente Iícito perseguir un fin injusto o inmoraI,

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