La abeja republicana edición facsimilar

92 :y libertad , aspirnn solo á la c1esgrocia eterna de los oprimidos pueblos. Pero si -el gobierno desatiende los clamores que le dirije la. patria entristecida , dejando en su seno á sus mas insolentes enemigos, -presumirá que no es mas que ilusoria. Ja !Uerte que disfruta, y que extinguido el antiguo despotismo peninsular, ha re– nacido de sus yertrt'i cenizas el carnívo– ro monstruo de la tiranía. En este es– tado de desesperacion y <lesconsnelo exe– crarán hasta. ei nombre de libertad , puesto que ella <le nada mas sirve que de entre.tener sus vanas esperanzas, pro– longando irnos males que creyó ex.tin..... tu,dos en e.1 momento mismo de su de– seada emancipacion. A (:Ql extremo llega -un espíritu pensativo cuando recuerda, <pte implorando el -auxilio d-e lss leye~ -para precaver funestos resultados, se Je deja olvidado y expuesto a q\Je lo devoren fos destructores genios de la anatquia y el desórden, Si en ua tiempo de des~ préocupacion y l1.1.c-es en (JllC les hom.– bretS poseedores de sus il-erech0s ~ go-– .-zan de -sa libe1tad, consideran atro-– peBa.dos aquellos • y gue soa el ~~j~t.o de la maledicencia de un píca ro prostitm do por la raz9n y la justicia , pensa.án que sns cadenas no s-e han ca i<lo d e sus pies ; y si imagjnaron haber-6e libertado de ellas , no fue mas que un sueño con

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