La abeja republicana edición facsimilar

El contradictorio discurso del jacobino se apacigua para in– vocar el auxilio salvador de la teoría política en la cual se inspira. La razón ha conduci– do a los hombres hacia la unión; los ha sujetado a la ley, que expresa las relaciones naturales que han forjado al asociarse; y les ha enseñado que deben renunciar a sus ins– tintos y sus egoísmos, para que su vida en sociedad sea justa y pacífica. La lección, repetida en forma casi con– vencional, es un final lógico: porque reafirma la convicción del autor y modera su pasión desconcertada. 83 su votúntad y su capricho, y e,- táa por consiguiente en el centro de sus males. Alucinados nosotros con la perspectiva alhagueña que nos presenta la esperanza feliz de los futuros acontecimientos , 6 adormecidos con las angustias que nos excita la situacion presente , no consideramos estas cosas, y aun nosotros mismos solemos ser el ins– trumento de laJ desgracias que pade.. cernos.. Mas acordémonos que so• mes libres , y q,ue nuestra prin• cipal obligacion es estar sujetos. á la ley y á la razon ; y el bárba~ ro que oo diese cumplimiento á lo que él mismo se ha propuesto obe• decer , sea en el momento Qas. tigado ante el altar de la liber– tad ; sea esta la victima mas gra– ta que se ofrezca ante sus aras ; sea esta la ofr~nda que ie pre• sente ante su estatua et1fürecidt1 e jrritada ; pues de otro modo no vivirémos, sino en un mar tempes• tuoso , ea donde las embravecidas olas y los tremendo~ uracanes 11~

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