La abeja republicana edición facsimilar

79 desgracia. de aquel que ha se-rvido á ta reptíhlica por solo el amor de el la misma ,, para qae conser– vado asi e11 su gobierno por e'l reconocimiento de sus conciuda,da– nos, sea defendido del tiempo y sus asechanzas , y ja.mas tengamos de que habernos arrepentido. REMITIDO. La ley es .un freno , y tste :in el miedD no si sufre : en poco se estima el i~gisla– dor , si satisfecho de Jo que m,mda , suJ,., qu.e no le obedezcan No da tmda auto– ridad, J un tltcrefo la fh-ma_ dd Princrpe, como el castigo Je ,m culpado. Caton. Parece que todo se nos cons– pira en tiempo de revolucion: fo& animos fuertemente exaltados con el ararato belko que se presenta a sus ojos , se dejan contrastar del impetuoso torrente de los males que son subsecuentes a una guerra que insensible mente no s va pre• cipitaedo á la desgr3c.ia , Atemori-

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