La abeja republicana edición facsimilar
25 derechos del dehil. Solo hubo un d • l recurso para reme 1ar tantos mates. Para destruir la desigualdad fisica se reunieron todas las fuerzas par– ticu!arAs y compusiPron 11ua fuer– za pública para imponer respeto a los injustos. Fué preciso para eiiQ crear una persona moral , cuya vo– luntad repre~entase todas las vo– luntades, y cuya fuerza fuese el conjunto de todas Jas fuerzas, y en ellas depo!!iitaron los socios una parte de sus derechos para conser– var el resto. Esta persona es el go– bierno. Hízose esto por medio de maa convcncion; y he a(]uÍ el ori-– gen de las sociedades, cuyos fines prí11eipalAs son, la conservacion, la tranquilidad y seguridad. La com;ervaeion tiene por ob– jeto la exh,tencia: el de la tranqui– lidad y seguridad no es otro t111e el goce de los <lerechos imprescrip• tibies de los hombres. En t.o<la sociedad bien or,le– nada deue el ciudadano ser con.. Aunque la referencia a una "convención" inicial obliga a evocar las formulaciones per– tinentes de Rousseau, el au– tor hace suyas las palabras de la Declaración de los De– rechos del Hombre, que en su artículo 2o. dice: "El ob– jeto de toda asociación polí– tica es la conservación de los derechos naturales e impres– criptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión".
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