La abeja republicana edición facsimilar
'º 1es que por momentoa me hubie- ran aproximado a. la 61iima ruina, respecto a que ningun verdadero patriota, jámas podrá mirar con in– ilifere11cla el que despues de sacri– ficios tantos, no se consiguiese otra cosa que el de qut-dar en igual e\ peor situacion que antes. Retirado pues, en el lugar que 1'abla escogido para -viflr con tten– q uilidad, llego a mis oidos la cai– da de Mo11teasudo, Ja fonnaciem del Congreso, la despedida del ge– neral San Martin, y el nombra• miente de la junta gubernativa. Apenas empesaba á tranqt1iliarme, cuando se me aseguró que el po– det ejecutivo babia sido designado por el mi~mo que instalo e1 con~ en el momento volvi á carr en nril anteriores tristeizat > pues cada cDa J»e"!ia mas ta ~peranu de ver libre 1 1n1 cara patna.. L011 acontecimif'nto&de Moque– gua de que tanto se ha hablado, y la omicion de la j unt a e-n ttpatat los malea -qne DC>"S a.at ,iaD cansado
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