La abeja republicana edición facsimilar
l~ nantialcs de la dicha: en ,·ano se lisonjea de encontrar el goze y la seguranza de los derechos de cada ciudadano á la sombra <le leyes pro– tectoras! ... La felicidad, como una sombra lijem ,. se escapa sin ce– sar á sus abrazos. Flotando al an– t~jo de las pasiones de los que le gobiernan, se hace el juguete de su codicia. Arrastra.do por los par– tidos opuestos, cree lanzarse há– cia el objeto de sus espc-ranzas, oh– tener el precio de sus trabajos , de sus penas y de su sangre, cuando no marcha sino b.ajo el estandarte de la intriga á una nueva tiranía. El combate ya por Pom-peyo, Jf1 por Cesar,· y jamas por sí mismo. Si no es vejado por un rey , y sus aj entes lo es por tribunos., sena-– dos, proc<1nsules , funcionario~ de-– dicados á los diferentes partidos; la vara de fierro con que se le dBspe– daza, no hace sino mudar de ma– no: al silencio de las tumbas, que produce el despotismo , sigue el rui,.. La felicidad es inseparable de la libertad, y se hace ilusoria -cuando el pueblo acepta o instituye el poder de un tira– no o un rey. Sólo cuando el pueblo marcha "por sí mis– mo" asegura su paz, obstru– ye las intrigas de los adula– dores y los facciosos, y evita la ruina de la Patria.
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