La abeja republicana edición facsimilar
258 tos, me <lisculpan sin duda mi edad y mí ignorancia. Creo haber sa, tisfecho a V. querido amig·o, sin– tiendo grandemente haber defrau– dado q uiza a la Abeja con esta contestaeion de otro articulo mas interesante: pero exforzaré mi li– mitado talento apesar de la calum– nia y de la eu vidia, y cuando no consiga el fruto que me propon– ~º, se1·viran mis producciones para dulcificar las amarguras de mi pe– cho, en u11 tiempo tan aciago y tri~te, a provechandome del couse,i o que en otra ocasion á Ovidio le daba un aniigo suyo. Scribis ut oblectem smdfo la- crimabiie tempus. S. N. REMITIDO. Sr. editor. Es insufrible el go– dismo que se ve en Lima entre las rnugeres: hay alguaas muy llenas tle aquello que llaman ellas mismas 'razon de estado, que son patriotas cou los patriotas, y godas con los godos Pero ha~ otras tan endiabla– das y tan devotas de Caoterac, que Crecido número de mujeres fueron distinguidas con una banda bicolor sobre la cual aparecía una inscripción signi– ficativa: "Al patriotismo de las más sensibles". Pero tam– bién había "algunas" que de– mostraban simpatía a los rea– listas, por sus afinidades fami– liares o por sus intereses; y éstas se distinguían por sus murmuraciones contra el Es– tado y los gobernantes pa– triotas. Tiempo perdido, si escribes para recrearme con el fruto de tu estudio.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx