La abeja republicana edición facsimilar

256 y a ella consagro gustoso la exis– tencia que el Eterno me concedió en la tierra. Desprecio la furia lo– ca de la venenosa envidia ; miro inalterable la encarnizada lucha que concitan las pasiones; pero no puedo menos de compad ecerme al ver la negra ingratit.ud que se in– troduce el puñal en su despecho, y arr~ja la negra sangre ni mismo que le dió la vida. El triste cua• dro en que se presenta Lima, in– feliz resultado de la revolucion y de la guerra, ha acongojado tan– to mi espíritu patriotico, que solo encuentro gusto en la dedicn– cion y la lectura, (b) y queriendo complacer á algunos que padecen el mismo mal que esperimento, me ha pat·ecido de justicia hacer pre- 8ente ciertas verdades que escon - didas talvez en el polvo que le– ,·antan los particnlare~ intereses. lb J Latwcio decia : e·ruditio ínter prospera ornam.entum., ínter adversa refugium. La sabiduría sirve de ornato en los días felices y de refugio en los tiempos adversos.

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