La abeja republicana edición facsimilar

El pueblo tan pronto está dis– puesto a aplaudir como a per– seguir. 255 pecho, y deseoso de contribuir en cuanto esté de mi parte al hien de mis compatriotas, he cedirlo al im– perio de la justicia y la razon, ma– nifestando al público algunas mal limadas producciones mias con el objeto solo de serle_ útil de algun modo, y pagar el tributo que co– mo patriota me corresponde ofre– cer ante las aras de la patria. Si he tenido la desgracia de que sean mal recibidos mis discursos, por algunos gc~nios díscolos que no sir– ben de otra cosa que de encender el fuego de la discordia, desdeño con gnsto sus crueles invectivas, co– tno el guerrero que desprncia las balas cuando quiere lograr su li– bertad. Nunca me han arredrado Jos tiros de la inadvertida pJeve, pues ya Seneca me ha dicho la mi– re indiferente ( a): la patria es el oh-– jeto de mis atenciones y caricias, [ a J Quam magnus mirantium, tam magnus iu1.,,ideniium populus est. de 'Vita beata e. 2.

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