La abeja republicana edición facsimilar

237 lo encontrase no le matase: con la diferencia, que la que llevaba este era para que se Je conservase la vi– da, pero la de aquel es para que se le de muerte, si por segunda vez profana con su planta el suelo Pe– ruano. ¿ Y que sentencia se dará a aquel que mantenga corresponden– cia con esta clase de enemigo? yo lo dire: que se le aplique la misma pena porque sin duda es de la mis• ma clase: se asegura no q ue<lará es• ta sentencia si u eg·ecucion, ~¡ eJ go– bierno la aprueba, porque no fal– ta sujeto que se cartee con este prns• cripto, y si se quiere saber quien es, pase el fiscal como encargado del orden público un oficio al gobier– no para que este exija el <lescubri- . miento de tau interesante persoua, El Anti-Monteagudino. OTRO La seguridad publica exije el que los acnericanos se olviden por

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx