La abeja republicana edición facsimilar
210 Yo he sido el matador d-e Cesar: la vida que le quité es la propia 9ue él habia quitado á vuestra li– bertad. Si en él fue delito tfrani– zar la Republica , en mt ha de ser hazaña el restituirla. En el Sena– do le d, la muerte , porque no diese muerte al ºSenado. Yo lo maté por vuestra libertad. Ciudadanos , si me rezco pena, no me la perdot2eis; ft prem.io: 90 os lo perdono. Al Presidente de la República. ODA. La gloria de este clia el gozo y el contento, que disfrutan ]as almas A ti solo debemos. No ya los sinsabores perturbaran los pechos, ni mostraran los ojos amargos desconsuelos. La placida alegria ya por do quier la veo, pues la esperanza amable ha bajado <lel Cielo. El viejo, la doncella, el niño y jóveu tierno., El improvisado poeta supera los pedestres resultados de su "Octava", en los octosílabos asonantados de la "Oda". Y aunque su intención parece enderezada a denostar contra España, frente a la cual se ha alzado Riva Agüero para de– fender la independencia, des– liza ciertos tonos neoclásicos.
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