La abeja republicana edición facsimilar

192 ricos, comerciantes gruesos, ho111• bres de proporcion por sus casas. Y pregunto , ¿ han dado voluntaria– mente algun donativo para las aten– ciones del Estado? ¿No es una ver– guenza é ignominia, el que el go– bierno se vea obligado a imponer contribuciones para poder cnmplir honradamente con sus oblig·aciones cuando todo hombre dehe presen– tar hasta la última alhaja que pue– da servir para salvar la Patria? ¡ Ver– daderos hijos del Perú! ¡Compatrio– tas y compañeros en las pet·secu– tiones y trabajos! sola mente de vuestros brazos espera la Patt·ia su salvacion, ella os conoce demasia– do, y en vosotros funda toda~ sui esperanzas, procurad que vuestras acciones no contradigan un pun– to del primer proyecto de liber– tad, no reparen por ahora en esos– que m.1 tiempo no que, ian ser lla– mados insurgentes, y hoy estan disfrutando de vuestro trabajo, tiempo tenemos para rnmediar esos males que deben ser como resen-

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