La abeja republicana edición facsimilar

Hubo gentes tibias y acomo– daticias, que tal vez no profe– saban simpatía hacia el domi– nio español pero que temían pronunciarse desembozada– m~nte en favor de la patria, mientras las armas no decidie– sen la suerte del país. 191 rir primero que volver a ser e!;cla– 'Vos. Si: ellos morir:rn; pero tarn• bien habrán sellado cou su sangre la libertad de sus esposas, caros hijos y deudos, mientras alguuos desnaturalizados para manifestar• se á su tiempo realistas haran los mismos esfunzos que hicieron pa• ra presentarse al mundo Peruauo como patriotas , consiguiendo de este modo emnleos y distinciones a que no sorJ · .acreedores. Desde Juego se dirá que no e!-- tiempo de esto, y que debP- olvidarse todo re• set1timiento; es preciso esponedo para hacer ver qne estos predilec– tos sin em hargo de hahe1· adquiri• do exaltaciones que uo han me• reciclo por su enemistad o apatía, no manifiestan siquiera una mera demostraciou de amor a la inde• pendencia. Entre los muchos que han si• do y son distinguidos hay perso• nas puf}ientes que pueden muy bi_en sacar a la patria <le las angustias en que se halla, hay hacendados

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