La abeja republicana edición facsimilar

Cadmo es uno de los héroes mitológicos de la antigua Grecia. Su hermana Europa fue raptada por Júpiter, que para ello se convirtió en toro; y su padre lo envió a buscar; pero ordenándole que no vol– viera sin haberla encontrado. Algunas jornadas empleó en su empresa, antes de acudir a Delfos para consultar al oráculo; y como éste le previ– no que abandonara la búsque– da, ya no volvió a su patria. Fundó Tebas; para ofrecer un sacrificio a la Tierra, a Júpiter y a Atenea, pidió que le lleva– ran agua de la fuente de A res, pero sus enviados fueron muertos por un dragón que la custodiaba; acudió entonces al propio Cadmo, dio muerte al dragón, y por consejo de Atenea dispersó los dientes del monstruo. De cada uno de éstos nacieron hombres arma– dos, que combatieron entre sí hasta darse muerte; y sólo so– brevivieron cinco, que fueron los fundadores de la nobleza tebana. 169 que disfrutamos, mirando indiferen– tes el fúnebre espectaculo fJUe ag·uarda al Peru sin quer~r evitar Ja ruina que amaga sobre nosotros'~ ¡Ha! no permita el hacedor Supre– mo y árbitro <le los destinos, vol va– mos a arrastrar las cadenas que he– mo~ destrozado. Quisimos ser libres; lo con!--egnimos; pues no dejemos de la mano la gran obra de nue~– tra rPgPueracion politica. Virnmos unidos en amistosos y fraternos vineulos, haciendo los mayores sa– crificios para conservar nuestl'a iudepeudencia. Pero ;,como ~ozare– mos de la lihertad, si como los sol– dados de Cadrno querernos devo– rarnos unos á otros? ¡que ol~jeto tan degradante y d€sprcciable ~1-0 seria– mos nosotros para la5 nacwnes es– tranjeras. cuando supiesen que des– pues que alcanzamos la indcp<>n– deucia, nos dejamos esclavizat:, por– que victimas de nuestras pasiones, en hwar de defendernos, miraba- ~ mos ap:Hicos la desgraciada suert~c del Peru! En las lamentables y en-

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