La abeja republicana edición facsimilar

157 pulcro, asi <romo de un pecho acon– g·ojado un funehre suspiro presa– jiando la partida del alma en la: noche de la eternidad! Cuando es– cuchando el misero toque Je pate– ticas agonías, recordasemos tam– hien las que padeció el qne mu– rió por su Patria! Cuando repara– semos en medio de las tinieblas a) génio de los sepulcros que ves– tido de luto maldice al despotis– mo que lo invoca con furor; ¡que ideas inspiraría á mi alma gran Dios esta funesta perspectiva, sin acordarnos de las delicias que der– ramas en sus pechos ! Lloro Peri– eles la mue,·te de los guerreros atenienses, y vertio sus lágrimas sobre la losa que ocultaba sus ce– nfaas. Pero a mi la religion me causa un extasis sagrado; las som· hras del paganismo Je impedían l'\, cristalina esfera, y no alcanza– ba á ver que ~• Dios de la lil.Jer– tad sentado en su trono de oro, recibia gustoso á los que moria•• por la Patria. S. N.

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