La abeja republicana edición facsimilar

156 oer la amable naturale,;a? ¡MM ó infelices y abominables monstruos de la tierra! execrada sea vuestra memoria de todos los mortales, y temblad de vuestros crimenes, tem– blad pues veis rodeados de pavo– res la espada de la justicia que os persigue enfurecida, y en breve, en brnve cubie1·tos con las somb.-as d~ una conciencia desesperada su– frireis el cas.tigo por las infernales furias. Y vosotros v.enturosos ge– nios que perdisteis la existencia por haber defendido la libertad de la Patria, la gloria y la inmortali~ dad decantan vuestro heroísmo; y sentadosen el magestuoso pavimen– to de las estrellas, pedís al Dios de las bondades por la fo1·tunada suerte del Perú. . ¡Que tristeza cau– saría a nuestro espíritu, si fuese– mos á las mansiones de las tum– bas donde yacen vuestros cuerpos, en una noche tempestuosa y lugu– bre en que la madlenta luz de los tembladores astros manifiestan los palidos e~pect.ros ; y oyesemos los sonidos tristes q ne salen del se- Aunque el "recuerdo triste" inspirado por los mártires de la libertad nacional es un des– ahogo lírico, debe repararse en su significación ideológica. Al igual que las reflexiones de Hipólito Unanue ante las rui– nas de Pachacámac, revela una actitud romántica. Y nos comunica, sobre todo, la con– vicción que el patriota alenta– ba al sacrificarse por la liber– tad de la Patria.

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