La abeja republicana edición facsimilar

96 renuncia que hizo su Delegado de un mando que gravitaba fuertemente sobre sus hombros, se apresura á la reunion de los Diputados, que ya aparecian como legítimos represen– tantes del suelo de los Incas. El 20 de setiembre fue el dia mas augusto para el Perú: sus Re– presentantes reunidos en Congreso anuncian á los pueblos, que ya son duefios de sus destinos: así lo con– firmó el Protector al dimitir el man– do, despojándose de la banda vi– color , como insignia del poder su– premo que reasumió en sí, y des– pues de haber perorado al pueblo se retiró , asegurando á este soste– ner con el mas decidido entusias– mo su libertad. Bien pronto se contradijo : pues cuando fué llamado por el Congre– so á prestar el juramento de subor– dinacion , se marchó al puerto del Callao, en donde se embarcó para. no volver mas, dexánd-onos embuel– tos casi en una completa anarquia por las reliquias del poder que por lo regular le queda al que mandó, prin-

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx