La abeja republicana edición facsimilar
José Ignacio Moreno, defen– sor del régimen monár9uico en la primera sesión publica de la Sociedad Patriótica, era medio racionero en el cabildo metropolitano de Lima, desde 1816; y en 1822 fue promo– vido a la dignidad de racione– ro. El "previsto Soberano" a quien se alude era San Mar– tín. Se presume que Montea– gudo incitaba con tal fin al Protector; pero la misión con– fiada a García del Río y Pa– roissien denota que no tuvo éxito, y que tal vez a su insis– tente adulación debióse el concepto de "hombre falso", que San Martín aplicó a su ministro. 91 nian al plan forjado, y uno por• que tan solamente apoyó el Gobier– no monarquico , se le dió una ca– nongia, que no se debia proveer vo– luntariamente, por ser de oposicion. ¡ Monteagudo ! ¡ hombre cruel! parece haber sido el predilecto, no para cooperar á nuestra independen– cia y libertad , si no para cambiar de grillos á los peruanos, llevando á puro y debido efecto el plan con– binado. E8te misantropo habiendo subcedido al primer ministro de go– bierno D. Juan Garcia del Río, se halló en el vasto campo que ape– tecia su insaciable despotismo, y de– seo de complacer en un todo á su previsto Soberano. Lo primero que dispuso fué el cambiar de subalter• nos en su ministerio, encargando á un intimo amigo suyo le buscase hom– bres á quien colocar, y esto lo hizo sin duda por no poder obrar con entera líbertad, respecto á estar co– nocidos e!3tos por demasiado libe– rales, como que eran verdaderos patriotas que habian trabajado con
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx