La abeja republicana edición facsimilar

Debido a la paralización oca– sionada por la guerra, en la agricultura y la minería, sólo quedan al Estado las rentas originadas por los derechos de importación. Pero éstos son a veces tan excesivos, que inci– tan al contrabando. Y, por otra parte, el consumo masivo de las mercancías importadas determina un intenso drenaje de los ahorros privados, así como su lógica repercusión sobre el ánimo de las gentes. 14 omitir ( ó por adu1acion: ó por tPmor ó por intere~ particular) lo~ medio~ cou ducetes á las saludables refomas. Siendo la conclusion de la guer. ra, el único y verdadero objeto que debe causar nuestros desvelos, Jebemos procurar para conseguir– la, se proporcionen todos los ele– mentos conducentes á este lauda– ble fin. El dinero es el ajente prin– cipal para que acabemos de rom– per para siempre, las cadenas, con que el bárbaro Español quiere es– clavizarnos. ¿Mas, como conseguir– lo? el trabajo de nuestras ricas minas está paralizado , la agricultura se halla casi destruida, y los pueblos saqueados por sus op1:esores y ani– quilados por la guerra. En este fa. tal estado ¿ como conseguirlo ? el comercio es el unico arbitrio que tenemos por ahora , los derechos 'iUe se satisfacen por la introduc• cion de efectos estrangeros , pue• den subvenir muy bien á las aten– ciones del Estado, siempre que ha• lla la vigilancia que demandan las circunstancias, é impone á los en·

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