La abeja republicana edición facsimilar

Aunque pretende escribir al pie de las nieves perpetuas y donde la naturaleza parece muerta, se advierte que tal es un paisaje ficticio. Por eso apunta que vive en todo el Perú, aunque no trata con na– die. Y luego se lanza a denos– tar contra "los postizos pa– triotas", que a juzgar por sus palabras son todos aquellos que han obtenido empleos altos y de manera particular los jueces. G ceré ~ en la iutc,Ji;;cncia de queja– ma~ has de publicar lo que te es– cribo. Al pie <le esta corJillera, en– tre sus ~temns nieves, he ftjado mi residencia, con el fin de estar siem– pre en acecho sobre los enemigos, y dar á nuestro gohicrno oporhtnos avisos de sus movimientos y planes. Examino prolíjamente las opiniones: tengo amigos que me escriben lo que acaece en esa, del mismo mo– do que on Jauja, Huancayo, Cuzco, Arequipa, Potosí &c; de suerte que vivo en todo ol Perú, aunque no tra– to con nadie. Me parece <lcsd.e es– te sitio que la naturaleza ha muer– to, porque no se ven en él plantas ni animales , como si para ellos no se hubiese hecho esta porcion de la tierra. Vamos al asunto. Obteniendo los empleos de consideracion los postizos patriotas, y particularmen– te los <le jueces, es consiguiente que e~tos en vez de obrar con impar• cialidad en la administracion ele jus– ticia . ~e inclinen por sistemn á fa-

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