La abeja republicana edición facsimilar

brirlo el escrutm10 sagaz de algún erudito, sino porque su seudónimo aludió a circunstancias transitorias de su vida y jamás fue un secreto absoluto. Tal el caso de José Faustino Sánchez Carrión, quien durante unos me– ses reparó los quebrantos de su salud en el soledoso pueblo de Sayán; suscribió por eso como "El Solitario de Sayán" aquella luminosa carta sobre "la inadaptabi– lidad del gobierno monárquico al estado libre del Perú", inserta en un número extraordinario -4, apare– cido el 15-VII-1822, con 32 páginas-; y lo reconoció enfáticamente cuando intervino en los debates del Con– greso Constituyente (21-IX-1822) sobre la organización del poder ejecutivo. Virtualmente obvia es la deducción sobre la persona– lidad oculta bajo las iniciales F. y M. F., a saber, Ma– nuel Bartolomé Ferreyros. Testimonios y referencias dan cuenta de sus coincidencias ideológicas y amistosas con Mariano Tramarria, pero especial significación adquieren ahora los hechos siguientes: que ambos sus– cribieron casi juntos el acta de la independencia (15-VII-1821) en el cabildo de Lima; se destacaron en las turbulencias populares que condujeron a la deposi– ción del ministro Bernardo Monteagudo; y elegido di– putado por Cuzco, Manuel Bartolomé Ferreyros hizo tan notoria su inclinación liberal y republicana, que hubo quienes pretendieron intimidarlo mediante la apli– cación de una paliza (VI-1823), y Mariano Tramarria concurrió a los esclarecimientos en calidad de testigo. Sus colaboraciones son cuatro: "artículo comunicado" (No. 10, de 5-IX-1822), sobre la inminente reunión del Congreso Constituyente, de cuya sabia legislación espe– raba el país la felicidad y la paz; "remitido" (No. 22, de 16-X-1822), enderezado a denunciar un conato o una simulación de apresamiento, que durante la noche le habrían hecho sufrir dos sujetos incógnitos; "remi– tido" (Nos. 23 y 26, de 20 y 31-X-1822), sobre el pa– triotismo de los limeños, como garantía de la libertad; XXIX

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