La abeja republicana edición facsimilar
La fábula, que desde un pun– to de vista literario es bastan– te pedestre, sirve a una clara intención política. Aun la cir– cunstancia de presumírsela "venida de Guayaquil en el último correo", pues allí se encontraba el ex ministro Bernardo Monteagud0, y la ficción que en ella se desen– vuelve alude al "yugo opre– sor" que habría intentado im– poner. Refiere que las gallinas de un corral estaban constan– temente amenazadas por una zorra; otra zorra aparentó li– bertarlas, y solapadamente engullía cada noche seis galli– nas; se alarmaron todas, hicie– ron una especie de asamblea, y juntas declararon la guerra a la depredadora y quedaron li– bres. Las zorras parecen el vi– rrey y el ex ministro Montea– gudo; las gallinas, el pueblo li– meño, que alejó al virrey con la ayuda del ministro, y luego expulsó a éste para liberarse de sus dañados propósitos. -·- se propuso libertarlas de esa zorra tan maldita. Encajóse en el corral y con voz muy condolida les dice , no os dé cuidado, alentaos ya , pobresit~! esa zorra que ha acabado esta vuestra familia no volverá, no á turbar aquesta mansion tranquila: yo he venido á libertaros, á defender vuestras vidas, y á escarmentar á esa infame picarona y atrevida. Al escuchar estas voce,.; las inocentes gallinas no acertaban á expresar su júbilo y alegria, todas llenas de contento y de gratitud respiran para siempre á nuestro lado nuestra libertadora viva. De este modo muy contentas con su inesperada dicha placenteras mutuamente se parlaban y decían: feliz para siempre sea. y afortunado este-dia,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx