La abeja republicana edición facsimilar

259 buscar á los verdaderos y conocidos patriotas para que sirviesen los em– pleos: en efecto, se colot.;Ó á uno c1ue otro, á mas no poder, y los de– mas se quedaron mendingando, por– que decian ciertos Señores que lo que se nesecitaba eran hombres aptos, con cuyo motivo se fueron colocando á los nuevos patriotas que cantaban las bondades de la inde– pendencia, cuando vieron sus pes– cuezos seguros; dando á entender con esto que los que supieron sos– tener, con la cuchilla al cuello, los derechos sacrosantos de la liber– tad; no eran idóneos para servir los destinos, respecto de los aptos en guardar su pellejo , mirando con frialdad, y acaso paralizando el cur– so <le nuestra augusta marcha ¡Cosa rara! que los ignorantes havan de– fendido y defiendan con ai<lor los derechos que no conocen. y los otros scflorcs de conocimientos se hubie– sen desentendido de los que adqui– rieron por principios, y que estos en razon de ellos, que acaso los hay mejores entre los arrinconados pa-

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