La abeja republicana edición facsimilar

San Martín fundó su grande– za en la proclamación y la protección de la libertad del Perú. Y los fastos de la his– toria diT'án si el Perú supera aquella grandeza, al ejercer sus derechos soberanos y constituir el Estado como una entidad moral, que equi– libra deberes y derechos de los ciudadanos y asegura la "verdadera felicidad". 206 rán los content~s _q~ie ~hora espar– ces; y ellas dec1dmrn s1 aparece el Perli mas grande al haber reasu– n1ido sus ?erechos que el protec– tor de la h bertad, al ver realizados 5lls deseos, y cumplidas sus. pro– n1esas. Somos de nosotros mismos, y para dirigir uuestras acciones) he– tnos instalado un Cong-reso> en que deposita cada uno, aquella parte de su voluntad que se exig·é, y bas– ta para una asociacion ; aseg·uran– do en elJa nuestra verdadem feli– cidad. Empieza ya nuestra existen– cia política, y como en la primera sociedad del mundoJ juraron los hombres hacer comunes sus intere– ses principales, resistir vig·orosa– rnente las asechanzas é in vásione ~ de los malvados, nivelar el débil con el fuerte, y conservar ilesos los derechos que naturaleza da á todo viv iente por capital de subsistencia; a.si nosotros hemos jurado en el fon do de nuestros corazones., y an– te el trono del Dios verdadero, no

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