La abeja republicana edición facsimilar

Muchas fueron las demostra– ciones de generosidad, que entonces inspiró el patriotis– mo. Y así como la referida en este periódico, cabe recor– dar aquella que en su mo– mento destaco la Gaceta del Gobierno, por haber insistido su autor en el anonimato y rehuir tanto el reconocimien– to como la admiración: pues visitó disfrazado al Ge– neral José de La Mar y le en– tregó 114 onzas de oro que constituían los restos de su fortuna, para contribuir a los urgentes gastos del Estado. 20! RASGO PATRIOT.ICO. Pnhlicamo!iil con pfac~r el ge– neroso desprendimiento de una .ió– ven., que en fa. mesa del portal qne se puso el domin~;o 13 dPl presen– te ., despues de haber ohlado va– rios reales., se quitó los aretes de oro, y uu rosario rle perlas tJUe Ja adornaban, v los ofrf'ció con tal he– roicidad ., c¿1110 las virgene~ de la Grecia consagTaban en el altar de Diana, sus dones mas preciosos. Este suceso colma de honor al sexo delicado., pues con sns tiernas ma– nos elevan d incienso al Dios que ha de acabar éil Pnemigo de la Patria : y solo sentirnos ign~– rar su nombre., pat·a que transan– tido en este period ico, la sirviese de monunient.o que recordase á las naciones su ardor patrio, y el g~– nio de la tirania~ cubierto de vi– leza al verlo sume1jiese su imágen

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