La abeja republicana edición facsimilar

145 sentantes su lugar, y el resto del acompañamiento se colocó en el qne sele babia preparado. El general San Martín entró con los secretarios de gobierno y de guerra, y despues de haber pronunciado un discurso alu– sivo á las circunstancias, hizo di– mision del mando supremo, y pro– clamó la instalacion del soberano Congreso con3tituyente.Entonces re– sonaron las voces de vi'va el Congreso, viva el Perú, viva la Li'bertad. Retira– do el general San Martin con las cor– poraciones, quedaron solo los dipu– tados para principiar sus augustas tareas. En todas partes se veia el p}a.. cer pintado en el semblante de to– dos los ciudadanos que se felicita– ban mutuamente por tan inexpresa-

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