La abeja republicana edición facsimilar
144 debidaa gracias al Todo Poderoso, y á implorar su divino auxilio en el desempeño de sus augustas funcio– nes. Concluida la misa, el gober– nador eclesiastico los exortó con sen• cillez y energía, sobreel deber que habian contraído con los pueblos, y que iban á garantizar profiriendo el sagrado juramento. Este lo presta· ron en manos de) secretario de es tado , y concluida esta augusta y re· Jigiosa ceremonia, se encaminaron con la misma solemnidad y acompa– ftamiento al salon preparado en la Universidad de S. Marcos , para las sesiones del Congreso. En este ya -esperaba un numeroso pueblo colo– cado con órden en los asientos que les estaba señalado. Luego que lle– gó la comitiva, ocuparon losrepre•
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