La abeja republicana edición facsimilar

56 cno ; pues territorio sin gente no vale nada, y la poca que hay aun no basta para carabineros reales guardias de corps., gentiles horn bres: caballerizos, mayordomos, y demag turb¡1 palaciega; sin perjuicio de los regimientos, que sosteug·an )a dia– dema regia, y que al mismo tiem• po, protejan los caprichos clel her. mano, del tio y del aliado., reyes de tal y tal parte , cuando sus ma– gestades han determinado tapar el re~uello á una centena de miles, porque pidieron pan , reservándose desde luego el motivo en su rea.l animo. ¡ Las costumbres ! ;, Y la ci-oili– ~aciorz . .. ,? ¡ Qué desgraciados somos los peruanos ! Despues de pocos, malos, y tontos. Solo los pueblos muy virtuosos y mny sabios no son dignos de regirse por monarcas. Con todo , nosotros no cebamos nuestras pisinas con las carnes de nuestros esclavos., para qne sean mas sabrosas., y tal cual conocemos

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