La abeja republicana edición facsimilar

55 que no no~ recalentemos el ~erebro con meras especulaciones. Mas no salgamos de los términos. ¡ La estension .... ! ¿ Que tiene la estension de adecuado á la mo– narquia? Obvia es la respuesta. Un campo mas dilatado, en que pueda blandirse la tremebunda vara del despotismo : una inmensa distancia desde el centro del gobierno a los puntos de su circunferencia, y en ese intervalo, un enxambre de au-– toridades intermedias, á quienes tiene cuenta, prevenir el concepto del rey en razon opuesta de lo que sucede en las provincias, y a aqueJ, que así sea ; de suerte que, c,uan– do á alguno se Je separa la cabeza de los hombros, es por el crimen de lesa rnagestad , aunque la causa haya sido uu robillo del mandador. ¡Que tiene la estension ? Es , que los monarcas son tan grandes, que solo lo muy g-rande les cuadra bien. ¡ La pohlacion ... . ! ¿ Como nos entendemos'? Y a el rey bajó mu- La relación entre el territo– rio, la población y el grado de civilización, por una par– te, y la forma de gobierno por otra, ha sido extensa– mente tratada por Montes– quieu en El Espíritu de las Leyes. Pero debe llamarse la atención hacia la discrepan– cia de José Faustino Sánchez Carrión con el dictamen de aquel filósofo, para destacar la originalidad de los princi– pios que esgrime en defensa del régimen republicano.

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