Justicia profana. El jurado de imprenta en el Perú

en la trama política, en especial cuando debían juzgarse delitos cometidos a través de la imprenta por agentes sociales que militaban en grupos contrarios. De pronto, asomaba como un tipo de justicia parcializada y al servicio de un determinado caudillo o grupo de poder. La ley parecía más pensada en perseguir a los infractores que en garantizar la libertad de imprenta, reciente adquisición ilustrada. A pesar que el jurado de imprenta asoma, entre nosotros, como típica institución republicana, la huella del antiguo régimen dejó su marca en la legislación. Así, la condena, que estipulaba el artículo 19 de la ley del 12 de noviembre de 1823, a autores y editores que publiquen impresos obscenos, para que durante cuatro meses sepulte cadáveres en el camposanto, no solo es tremebunda, sino también vejatoria. El jurado de imprenta fuertemente politizado no solo resultó, muchas veces, un instrumento de represalia, intimidación y venganza. En el marco de la construcción de un orden republicano defectuoso e insuficiente, también puede arropar a los parciales y asegurarles impunidad. En otros casos, sencillamente, como una suerte de epicentro y manifestación de una sensibilidad colectiva, decidirá casos con criterios de imparcialidad. González Prada estaba convencido que la ley de imprenta buscaba limitar la libertad de imprenta y pensamiento: «Por aberración inaudita, vivimos hoy bajo la ley de imprenta promulgada en 1823, allá cuando el Perú era una especie de antropoide que no había concluido de amputarse la cola monárquica» (2004, p. 49). En otro pasaje, el librepensador arremetía: «¿Por qué tanto miedo entonces a la libertad de imprenta y a la propaganda irreligiosa? ¿Temen acaso los buenos creyentes que con el simple artículo de un hereje la divina providencia varíe de convicción y cese de continuar el milagro?» (2004, p. 59). Este libro contiene cuatro capítulos. El primero, de carácter preliminar, trata de la imprenta y la censura. El segundo estudia la legislación sobre el jurado de imprenta. El tercero versa sobre el funcionamiento del jurado de imprenta en Lima y el cuarto reconstruye la dinámica de esta institución en las provincias. Justicia profana: el jurado de imprenta en el Perú se redactó en circunstancias muy difíciles. el embate a las instituciones democráticas, como el Ministerio Público y el Tribunal Constitucional por parte de una mayoría del Congreso, pero una ofensiva también a la libertad de expresión, ya contra periodistas como Rafo León, ya contra medios por la publicidad estatal. En ese sentido, el libro adquiere una vivaz actualidad. 19

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