echáronla un río abajo; y esto hecho, vino el Marqués al Cuzco. Y sabido por Mango Ynga esto, hizo que fuesen muchos yndios el río abajo y que le buscasen este cuerpo de su muger y ansí le buscaron y halláronlo y lleváronselo y hizo con él gran llanto y todas sus çirimonias y sacrifiçios, segun que ya avéis oydo que hazían a sus pasados. Y ansí se tornó a retirar el Mango Ynga a su montaña. Y como después supiese que el Marqués hera muerto, tubo dello contentamiento y enbiava a don Diego de Almagro el moço armas de las que él avía tomado a los cristianos. Y como fuese desbaratado en Chupas don Diego, fueron huyendo de allí Diego Méndez y otros a la çiudad del Cuzco, en la qual çiudad fueron presos; de la qual prisión se huyo Diego Méndez y fuese donde Mango Ynga estava, el qual le resçibió bien y hízole mucha honra y diole yanaconas e yndias de serviçio y de muchas mercaderías que ansí tenía de lo que avía robado sienpre le proveya mui abundantemente de lo que avía menester. Y después desto fuéronse a Mango Ynga otros seis o siete españoles, todos los quales heran de los del don Diego de Almagro y el Ynga los resçibió bien ansí como avía hecho el Diego Méndez y ansí los proveyó y hazía proveher de lo que avían menester; y los españoles, el tienpo que allí estuvieron jugavan al herrón y cavalgavan en cavallos y regozijávanse con el Ynga. Estando en esto tubo nueba el Ynga que hera venido el visorrey Blasco Nuñez Vela y que benía favorable a los caçiques [f. 148v] y yndios; y como esto supiese díjolo al Diego Méndez y a los demás cristianos. Y como supiese esto el Diego Méndez y los demás acordaron de se salir y berse con el Virrey y dijéronlo a Mango Ynga y el Mango Ynga mandó a sus capitanes que los proveyesen de lo que uviesen menester y que se saliesen con ellos; y encargó y rogó el Mango Ynga al Diego Méndez, que de su parte hablase al Visorrey y que para ello fuesen con él çiertos orejones suyos para que le volviesen con el recaudo y re[s]puesta de lo que el Visorrey proveyese y él con él negoçiasse. Y esto ansí proveydo, tomaron los del Ynga al Diego Méndez y a los demás en çiertas hamahacas [sic] y lleváronlos y como llegasen a las cabeçadas de Guamanga tuvieron nueba que estava allí Gonzalo Piçarro, que venía con los del Cuzco contra el Visorrey y a suplicar de sus hordenanças. Y como supiesen esto, el Diego Méndez y los demás acordaron de se bolver de allí hasta ver en qué parava aquello y ansí se bolvieron. Y los capitanes del Ynga, como viesen que de allí se bolvían, hizieron robar a todos aquellos pueblos como ellos lo solían hazer y llevaron de allí todo lo que pudieron aver, ansí yndios y 416
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