Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

cristiano más de quinientos yndios y de cada día heran más. Y como estuviesen ansí peleando los yndios y los cristianos, yban y benían mensajeros a Mango Ynga al pueblo de Calca, adonde él estava; y como ansí llegasen los yndios preguntávales: ¿aveislos ya muerto a todos?, los yndios dezían que no, mas que presto los acavarían; y ansí estava esperando el Mango Ynga quándo le bernían a dezir que ya los avían muerto a todos. Vilaoma y los demás capitanes de Mango Ynga, como viesen que no los podían enojar a los cristianos, [f. 146v] quemaron todos los pueblos que estavan en torno de la çiudad y todos los depósitos y todas las demás casas que pudieron de la çiudad en tanta manera, que pusieron a los cristianos en tanta estrechura que no poseyan sino la mitad de la plaça y la [i]glessia. La qual no avían podido quemar aunque hera de paja cubierta y hechavan fuego en ella atado en unas flechas y ençendíase un poco en la paja de la yglessia y tornávase a matar. Y dezían los yndios que vían que como se ençendía esta paja, que una Señora de Castilla, vestida toda de blanco, la bían estar sentada sobre la yglessia y que ésta matava este fuego con unas mangas largas y blancas que traya y que todo el tienpo que el çerco tuvieron puesto sobre el Cuzco, siempre la vieron a esta Señora ençima desta yglessia asentada. Y dizen que ansimismo vían yr delante de los cristianos, quando salían de la çiudad a pelear, un hombre en un cavallo blanco todo armado y una barba blanca y larga y que tenía en los pechos una cruz colorada, como el ábito de Sanctiago que tenía el Marqués en los pechos; y a éste dezían que hera el espíritu del Marqués, que andava delante de los suyos, el qual dizen que hazía mucho polvo con el cavallo en que yba y que este polvo los çegava y no los dexava pelear y que ansí los desbaratavan los cristianos. Y como los yndios viesen que no podían con ellos, soltavan las açequias y hinchíanles de agua las tierras y llanos donde salían a pelear con ellos y hazíanlos todos lodos y atolladeros y ansí no podian pelear en estos llanos y quebravan los pasos y hazíanles hoyos en que cayesen con los cavallos. Y dende a çiertos días, mostráronles unas cabeças de cristianos que ellos avían muerto, de los capitanes que enbiava el Marqués en socorro del Cuzco, y juntamente con estas cabeças mostrávanles çiertas bulas y tomaron algunas dellas los cristianos. Y considerando que devía de venir algún capitán en su socorro y que en compañía deste capitán devía de benir alguno que les traya aquel jubileo y bulas y que le avían muerto a todos ellos, muy contritos tomaron el jubileo y estuvieron çercados y siempre 413

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