Y como esto oyese el Marqués, aunque estava bien avisado, fue por todos sus quarteles do él tenía dividida su gente y animolos y díjoles en la manera que avían de arremeter y díjoles que en disparando çiertos arcabuzes y tiros, que acometiesen todos a una; y a los que estavan con los tiros díjoles que desque biesen çierta seña que él les haría de donde él estava, que disparasen sus tiros. Y esto proveído mandó a todos los suyos que ninguno matasse a Atagualpa sino que mirasen por él y que fuese tomado a vida. Y esto ansí mandado se bolvió a su quartel. Y estando ya el Marqués en su sitio, entró el Ynga bien tomado de la bevida que avía bevido ansí en los vaños antes que partiesse como en el camino, en el qual avía hecho muchas posas [postas?] y en todas ellas avía bevido bien y ansimesmo allí en las andas do venía caminando pedía de bever. Y como entró en la plaça de Caxamalca preguntó por los aposentos si estavan desenbaraçados y que guiasen a ellos derechos para se aposentar y dijéronle que estavan en ellos aposentados aquellas gentes; y entonçes mandó que le llevasen a las casas de Guaina Capac, su padre, y dijéronle que ansimismo estavan aquellas gentes aposentadas en ellas; dijo entonçes que le llevasen a las casas del sol y ansí le fue respondido que aquella gente estavan aposentadas en ellas. Y como esto oyese dijo: Pues no ay adonde yo me aposente, que todo lo tienen lleno. Y estando en esto vino a él frai Viçente de Balberde y trajo consigo un yntérprete y lo que le dijo el frai Viçente al yndio bien tengo yo que el yntérprete no se lo supo declarar al Ynga porque lo que dizen [f. 135] los señores que allí se hallaron y pegados a las andas del Ynga que lo que la lengua dijo al Ynga fue que el padre sacó un libro y abriolo y la lengua dijo que aquel padre hera hijo del sol y que le enbiava el sol a él a le dezir que no peleasse y que le diese obediençia al capitán que tanbién hera hijo del sol y que allí estava en aquel libro aquello y que ansí lo dezía aquella pintura por el libro. E como dijo pintura, pidió el Ynga el libro y tomolo en sus manos, abriolo y como él biese los ringlones de la letra, dijo:¿Esto habla y esto dize que heres hijo del sol?; yo soy tanbién hijo del sol; respondieron a esto sus yndios y dijeron en alta boz todos juntos: Ansí es Çapa Ynga. Y tornó a dezir el Ynga en alta boz que tanbién él benía de donde el sol estava. Y diziendo esto arronjó [sic] el libro por ay y respondiole otra vez toda su gente: Ansí es, solo señor. Y visto esto por el frai Viçente de Balberde, fuesse adonde el Marqués estava y lo que él dijo al Marqués los conquistadores lo dirán si lo fueron. Y como el Marqués uviese oydo al frai Viçente de aquella buelta, hizo su 386
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