grande y de tan gran nesçessidad. Y ansí estuvo aquel día y la noche siguiente con gran recaudo de guardas y çintenalas [sic] hasta otro día. Y dejarle hemos aquí y hablaremos del Ynga Atagualpa, el qual como uviese visto a los españoles y uviese visto el escaramuçear y correr de los cavallos y la ligereza dellos yendo los españoles ençima dellos, túbolo a gran admiraçión y mandó que luego se juntasen todos sus capitanes en çierto aposento para comunicar con ellos lo que devía de hazer y ansí se juntaron. Y siendo en su acuerdo mandó el Ynga que Çiquinchara entrase allí para que les dijese lo que avían entendido de los españoles, para que conforme a lo que aquél les dijese como hombre que avía venido con ellos desde Tangaralá y los conoçía. Y el Çiquinchara entró en el [f. 132] acuerdo y el Ynga mandó a sus capitanes que le preguntasen qué sentía de aquella gente y qué hera lo que con ella le avía passado y si avía visto, viniendo en conpañía dellos, que uviesen hecho algún milagro por donde se pudiesen conosçer que heran dioses porque posible sería que lo fuesen y como viesen que no les davan aquella obediençia que ellos quisiesen, que podría ser que enojados desto, siendo dioses, que les hiziesen algún mal o daño y los destruyesen y biniesen en disminuçión y perdimiento. Y que mirase bien que los avisase de aquello como hombre que con ellos avía venido y los avía bien visto; y que si caso fuese que dellos tuviesse que heran dioses, que los obedeçerían y servirían; y que podría ser que viendo ellos que él les dava obidiençia, que se lo tuviesen en serviçio y le hiziesen mayor señor de lo que hera. Oydo que fue por Çiquinchara la ynterrogaçión y pregunta que le avían hecho aquellos señores bien ansí como el Ynga se lo avía dicho a ellos que se lo preguntasen, considerando el traydor que la pujança de gente que el Ynga tenía hera grande y que los españoles heran pocos y que serían muertos y pressos por la gran multitud de los yndios; y, aunque el Ynga estava admirado de los ver correr los cavallos, el traidor no lo estava porque los avía visto correr muchas bezes en el camino viniendo en compañía dellos y por otras muy muchas cossas que avía procurado saber de los yndios y lenguas que benían en compañía de los españoles. Y no los tiniendo en nada respondió a la pregunta que le fue hecha y dijo: Como yo sea basallo del solo señor diré la verdad y las palabras que yo dijere serán berdaderas. A mí me es preguntado que diga lo que siento y entiendo destas gentes porque he venido con ellos. Lo que yo entiendo déstos es que luego que yo les vi verdaderamente yo les tube gran temor y pensé que heran dioses y no quise paresçer delante dellos por algunos días y mandé a 380
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