Capítulo v. En que trata cómo Atagualpa se bolvió al Quito y cómo se le reveló çierta provinçia e hizo gente y la fue a castigar, de la qual jornada que ansí hizo mandó edificar una casa real en la provinçia de Carangue; y de cómo hizo el castigo de los cañares y de cómo enbió çiertos mensajeros a Chalcochina [sic] e a Quizquiz. Luego que fueron partidos los capitanes de Atagualpa, en seguimiento de sus enemigos, de aquel sitio y lugar do esta primer batalla que uvieron; y Atagualpa y Cuxi Yupangue se partieron al Quito, donde llegado que fue Atagualpa le llegó nueba cómo heran alçados y revelados los de la provinçia de Rata, yndios pastos. Y oyda la nueba deste [f. 103] alçamiento, mandó a Cuxi Yupangue que hiziese recoger la gente de guerra y los capitanes que estavan en las guarniçiones y juntáronse seis mil honbres de guerra, con los quales partió Atagualpa de la çiudad del Quito; y enbió delante de sí a Cuxi Yupangue con dos mil hombres dellos y mandole Atagualpa que le esperasen en Carangue, tierra y provinçia de los Cayanbes, donde llegado que fue esperó a Atagualpa, el qual llegó a esta provinçia desde a pocos días. Y como Atagualpa allí llegasse y hallase allí juntos a todos los señores de aquella provinçia, díjoles que quería edificar en ella una cassa real y que adereçasen todo aparejo para hazerla; y los caçiques le dijeron que diese la traça y que la harían. Y luego, él mismo por sus manos y Cuxi Yupangue y los demás señores, sus capitanes, tomaron çierto cordel y midió y traçó la cassa. Y como la uviese traçado mandó a Unanchullo que él tuviese cuidado de andar sobre aquella obra y edifiçio y en la soliçitud dello y que mirase la traça y que los edifiçios fuesen de manera que no la herrasen. Y luego Unanchullo mandó a los señores de aquella provinçia que abriesen los çimientos y encomençasen el edifiçio y ansí fue hecho. E ansimismo mandó Atagualpa que quedase en aquella obra y edifiçio el bulto de su padre Guaina Capac, que él traya sienpre consigo; y ansí fue hecho. Y estando en esto Atagualpa en aquel pueblo de Carangue, llegaron allí çiertos orejones y gente de guerra, los quales le trayan pressos todos los cañares que Chalcochina [sic] y Quizquiz avían podido aver e halláronle 322
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