Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

dijo al sol: A sol, a día, a lunbre; y luego ynclinó la cabeça abajo y teniendo çierta carga a cuestas y estando descalço y puesto los ojos en el suelo hizo acatamiento al Ynga, alçando las manos y diziéndole: A solo rey, amoroso de los pobres e hijo del sol. Y esto hecho, porque ansí hera su uso y costunbre de hazer acatamiento al señor quando ante él paresçían, púsole la ropa delante diziéndole que su hermano y basallo Atagualpa le enbiava aquella ropa en tributo del Quito y que le enbiase a mandar lo que devía hazer en su nonbre y que le enbiase la medida de sus vestidos para que él conforme a aquella la mandase hazer en el Quito y que de allá se la traerían. Y como el Guascar viese la ropa delante de sí y estuviese tomado de la chicha, lebantose en pie y tomó en las manos çiertos vestidos della y fuese para los señores que allí estavan, los quales avían traydo el bulto y cuerpo de Guaina Capac del Quito, y con la ropa que llevava en las manos dio en los ojos a aquellos señores, diziéndoles: Tomad esta ropa, que para vosotros la enbía Atagualpa [f. 100] y no para mí, para que os la vistáis y os holguéis con ella y por ella os enbía a dezir que se quiere lebantar y hazerse Ynga; y tomó otras pieças dellas en las manos y hízolas pedaços. Y mandó que se lebantasen los señores que con él avían estado mientras su padre estava en el Quito y que las pisasen y ronpiesen, los quales se lebantaron y las pisaron y ronpieron. Y su madre Ragua Ocllo salió allí y díjole que no hiziese aquello, que Atagualpa se lo enbiava como su vasallo que hera y a él como a su señor y hermano y que con aquellas cosas que más heran para yndignar [enmendado: yndignidar] a las gentes que para atraellas a su amistad. A lo qual respondió el Guascar: Mira la puta, dejó su amigo en el Quito y agora, como ve sus cosas, buelve por ellas. Y la madre le respondio: Atagualpa es bueno y tu hermano, deséate hazer algún serviçio y agradarte y tú le endignas a que haga lo qu[e] no piensa hazer; avísote que no lo hagas sino que resçibas sus cosas bien y de buena voluntad, pues él te desea servir; que si él quisiera ser señor, no lo fueras tú, mas si algo te suçediere por esto, no te quexes, que yo te aconsejo lo que te conviene. Y estando ayrado destas palabras, el Guascar tomó una camiseta de aquellas hechas pedaços y arrónjásela a los ojos a su madre e hízola yr de allí, afréntandola y diziéndole palabras ynjuriosas. Y luego mandó que tomasen al prinçipal que la ropa le avía traydo y que le cortasen la cabeça, el qual fue luego muerto y cortada la cabeça en su presençia; y luego le mandó desollar el cuero allí y luego que fue desollado mandó que lo 315

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