Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

Capítulo ii. En que trata de cómo Atagualpa hizo hazer en el Quito a los señores que con él heran otros tantos llantos y sacrifiçios por la muerte de su padre; y de cómo enbió çierto tributo a Guascar en señal de servidunbre y basallage; y de lo que Guascar hizo dello y de los mensajeros que ansí se lo llevaron. Como Atagualpa quedó en el Quito y los demás señores sus deudos con él, como viese que el cuerpo de su padre hera llevado al Cuzco, mandó a los señores que consigo quedaron que adereçasen, que quería [testado: yr a] hazer los llantos y sacrifiçios acostunbrados por su padre y que le quería hazer la fiesta de purucaya y que ansimismo quería hazer çiertos bultos de çiertos cavellos y uñas que le avían quedado y de çierto pedaço de carne de su padre que él avía dejado en sí quando le adovavan para le llevar al Cuzco; y luego los señores dieron horden en ello. Y siendo ya todo adereçado, hizo Atagualpa las fiestas y llanto y la fiesta de purucaya. Y en fin della hizo de aquellas cosas de su padre dos bultos, el uno para llebar él consigo quando [a] alguna parte fuese; y el otro para dejar en la çiudad del Quito en las casas de su padre, en aquel sitio donde avía espirado. Y ansí puso el un bulto en esta casa y situó y allí le hazía servir y hazer sacrifiçios como si bivo fuera y allí hera reverençiado y acatado como si fuera bivo [f. 99v] este bulto. Y después de aver esto hecho, mandó hazer veinte vestidos muy ricos de hombre labrados y tejidos con oro de martillo fino; y hechos mandó que un señor de los que con él estavan, cañare, que los llevase al Cuzco y los diese a su hermano Guascar y que le dijese que su hermano Atagualpa y su vasallo le enbiava aquellos vestidos como a su señor en tributo de la çiudad del Quito; y que le enbiase medida de su vestido para que él le mandase hazer conforme a ello y que le enbiase a mandar lo que avía de hazer en el Quito. Y siendo ansí despachado, este mensajero se partió del Quito y trujo consigo diez yndios cañares cargados de ropa y otros yndios ansimismo de la naçión del Quito. Y llegado este señor al Cuzco halló a Guascar en la plaça beviendo, el qual estava tomado de la chicha, como él sienpre lo solía estar. Y como llegase este mensajero hízole su acatamiento en esta manera, que alçó las manos para arriba anbas a dos juntas al sol y 314

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