el cuerpo de Guaina Capac y su falleçimiento. El qual cuerpo entró en sus andas en la çiudad del Cuzco y delante de las andas yban los señores caçiques que él prendiera y sujetara en el Quito, entre los quales [f. 98v] yva un henano que se llamava Chinbo Sancto, el qual ansimismo el Guaina Capac avía preso en un pueblo de los Yaguarcocha, entrando en la casa del señor de los de Yaguarcocha, todos los quales prisioneros y el enano entraron como hombres avidos en la guerra y prisioneros del Guaina Capac que los traya delante sus andas. Y como los señores y señoras del Cuzco y ñacas y pallas viesen el enano y le viesen venir delante de las andas vestido de aquella vestimenta colorada y con sus borlas hasta en pies conoçieron que hera prisionero; y, conoçiéndole por tal, todos ellos y ellas con un gran alarido y lamentaçión arremetieron al henano a le hazer pedaços, en el qual alarido y llanto le dezían: Desbenturado hombre sin suerte de ser de hombre, cómo permitió el sol de nos llevar a nuestro señor y padre, que tanto amor nos tenía y tanto bien nos hazía, y nos dio en su lugar un tan vil y de tan poco ser como tú. Y biendo los señores que trayan las andas y las aconpañavan, el arremeter de las señoras del Cuzco y con la yntinçión que venían a matalles el henano, pusiéronseles delante y estorbáronselo; y ellas como viesen que se lo quitavan a grandes bozes hazían su llanto y lamentavan la balerosidad y gran ser de este buen barón Guaina Capac. Y luego los señores metieron su cuerpo en Caxana, casas del mesmo Guaina Capac. Y esto hecho, mandaron que los prisioneros que ansí avían venido delante las andas publicando sus delitos y abatimiento y el enano con ellos fuesen hechados en la cárçel, donde hera costunbre de ser hechados los tales para que los tigres y leones y osos y culebras, sierpes los comiesen; y estubieron los tres días en la prisión ya dicha y los animales no les hizieron cossa ninguna. Y luego fueron sacados, a los quales salidos de allí les fue hecha mucha honra por los señores del Cuzco y mandáronlos poblar en el balle del Yucay y al henano entre ellos, dándole mugeres para que dél uviese memoria. El qual henano uvo çiertos hijos y entre ellos uvo dos hijas henanitas y los demás fueron honbres de buena estatura y persona. Y el cuerpo de Guaina Capac fue puesto por los señores [f. 99] del Cuzco en çierto enterramiento en el balle del Yucay, que el mismo Guayna Capac hizo en su vida en el río y debajo dél; con el qual cuerpo se puso mucha suma de oro y plata y gran riqueza, la qual nunca los españoles an podido hallar, ni de nadie an podido saber dónde está este cuerpo. Y esto 312
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