Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

estava tan al cavo de sus días, a los quales dijo que nonbrava por señor a su hijo Ninancuyochi, el qual avía un mes que avía nasçido y estava en los cañares. Y biendo los señores que aquel tan niño nonbrava, vieron vien que no estava en su juizio natural y dejáronle y saliéronse y enbiaron luego por el niño Ninancuyochi que avía nonbrado por señor. Y otro día tornaron a entrar a él y preguntáronle de nuebo que quién dexava y nombrava por señor; y respondioles que nonbrava por señor a Atagualpa, su hijo, no acordándose que el día antes avía nonbrado al niño ya nonbrado. Y luego los señores fueron al aposento do Atagualpa estava, al qual dijeron que hera señor y reverençiáronle como a tal, el qual dijo que él no lo quería ser aunque su padre le uviese nonbrado. Y otro día tornaron los señores a Guaina Capac y biendo que Atagualpa no quería serlo y sin le dezir cosa del otro día pasado y pidiéronle que nonbrase señor y díjoles que lo fuese Guascar, su hijo. Y luego los señores metieron en çierto aposento a [f. 97] Ragua Ocllo, que hera madre del Guascar, y a su hija Chuquihuipa para que ayunasen según su uso y costunbre que tenían que quando algún señor hera ansí nonbrado y la que avía de ser su muger prinçipal; y luego dos señores del Cuzco hermanos desta Ragua Ocllo llamados Xauxigualpa y otro Acaurimachi, que vieron que el Guascar hera nombrado por señor y que Atagualpa no lo avía querido ser, enbiaron la nueba por las postas a los señores que en el Cuzco estavan y a Guascar que ayunase. Ya sabida la nueba en el Cuzco, luego se recogió el Guascar a çierto retraimiento do estubo en su ayuno, donde le dejaremos y bolveremos a Guaina Capac, que quedava en finamiento. El qual, después de aver nonbrado al Guascar en la manera ya dicha por señor, dende a quatro días espiró. Y luego que acabó de espirar bolvieron los mensajeros que avían ydo por el niño que avía nonbrado por señor Guaina Capac, el qual avían hallado muerto, que aquel día que llegaron avía muerto de la misma enfermedad de lepra como su padre. Y dende a poco que llegaron estos [testado: y] mensajeros, llegaron otros mensajeros que enbiavan los caçiques de Tunbes a Guaina Capac, por los quales mensajeros le hazían saber cómo avían llegado al puerto de Tunbes unas gentes blancas y barbudas y que benían en un ganbo [sic: guanbo], que dize navío tan grande, que no hazía mal a nadie, como un gualpón [sic: galpón], en el qual avían ellos entrado y que hera una gente que no hazía mal a nadie y que les davan de aquellas cosas que ellos trayan que heran de aquellas que allí le enbiavan, que heran chaquira y diamantes y peines 309

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