Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

tuvieron [sic] batalla con él y desbaratáronle los de Yaguarcoche y el Atagualpa bolvió huyendo. Y savido por Guaina Capac que su hijo venía huyendo, dio priessa a su gente de guerra que al presente consigo llevava, los quales heran más de çient mil hombres; y como viese venir la gente que su hijo avía llevado huyendo, ronpió su vestidura rasgándola por delante y riñiéndolos y baldonándolos de honbres pusilánimos [sic] y diziéndoles que las mugeres heran para más que ellos, que de qué huian, que si uyan de animales no vistos, que aquellos de quien huyan no heran hombres como ellos, que para qué huyan dellos. Y diziéndoles estas cosas los hizo bolver y mandó a Atagualpa que fuese delante y ansimismo el Guaina Capac y la gente que llevava arremetieron a los enemigos con tanto ánimo; y como ellos benían desbaratados siguiendo a Atagualpa y Guaina Capac encontrase con ellos viniendo con la pujança que venía, vençiolos y sujetolos. Y siguiendo este alcançe el mesmo Guaina Capac, como entrase en un pueblo do heran las casas de aquel caçique su enemigo, entró dentro en ellas pensando de prenderle. Y como entrase en ellas halló un rimero de muchas mantas, unas sobre otras; y pensando que estuviese debajo dellas aquel caçique tras quien él yva, él mesmo por sus manos enpeçó a quitarlas y a deshazer el montón dellas y halló debajo un yndio henano y muy pequeño. Y como Guaina Capac le descubriese dijo el enano: ¿quién me descobija?, que yo quería dormir. Y como Guaina Capac oyese las palabras y biese el altor del henano, holgose en tanta manera que tubo en tanto [f. 96v] aver el topado con el henano como de la vitoria que ansí avía avido de sus enemigos. Y luego mandó a todos los suyos que porque él avía avido aquel henano en aquel recuentro [sic], que todos le tuviesen por su hijo mayor; y ansí [testado: en] de allí en delante todos le llamavan el hijo mayor del Ynga y el henano llamava a los hijos del Ynga hermanos y hermanas. Y aviendo vençido y sujetado estos yndios de la provinçia de Yaguarcoche, se bolvió Guaina Capac al Quito con esta vitoria, en el qual entró triunfando, según su uso, de aquesta vitoria que ansí avía avido y estúvose en la çiudad del Quito holgándose y recreándose bien ansí como se holgavan en la çiudad del Cuzco seis años; en fin de los quales seis años que en el Quito estuvo le dio una enfermedad, la qual enfermedad le quitó el juizio y entendimiento y diole una sarna y lepra que le puso muy debilitado. Y biéndole los señores tan al cabo, entraron a él paresçiéndoles que estava un poco en su juizio y pidiéronle que nonbrase señor pues 308

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