Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

Capítulo xlvii. En que trata de cómo Guaina Capac se estuvo en la çiudad del Cuzco entendiendo en el bien de la çiudad y de toda su tierra y del naçimiento de DOÑA ANGELINA YUPANGUE y de las cosas que en este tienpo acaeçieron. Como Guaina Capac uviese holgádose y regozijádose en la tresquila de su sobrino, paresçiole que hera bien tornar a ber y bisitar las cosas de su çiudad y de todo su reyno e ansí mandó que saliesen ocho señores de la çiudad del Cuzco y que los quatro dellos entendiesen y mirasen en ver y saber de qué arte y manera los governadores y mayordomos que ansí heran puestos por él en toda la tierra y provinçias della para la administraçión y buen govierno que ansí se avía de tener en todos los pueblos y provinçias, en las quales se avían de guardar los mandamientos de su abuelo YngaYupangue y el bien y conservaçión y anpliedad de los naturales; y para que si los tales governadores hiziesen algún agravio, que ellos los desagraviasen y castigasen. Y que los otros quatro, para que tomasen quenta a todos los caçiques [f. 95] y señores de toda la tierra de los ganados que tenían a su cargo ansí del sol como de la çiudad del Cuzco, lo qual el Guaina Capac e Yamque Yupangue, su primo, tenían a cargo. Y esto ansí proveydo, el Guaina Capac entendió en mirar todas las demás cosas y haziendas, en todo lo qual estuvo dos años haziendo depósitos, mandando adereçar caminos, reparando e haziendo otros muy muchos edifiçios y puentes, en fin del qual tienpo bolvieron los ocho señores que ansí avía él enbiado por juezes y visitadores a toda la tierra. Y estándole dando razón estos señores al Ynga de lo que ansí les avía subçedido y ellos avían proveído y hecho, llegó un orejón y dijo a Yamque Yupangue, que allí estava junto al Ynga, que su muger Tocto Ocllo avía parido una hija, de lo qual Yamque Yupangue se holgó por ser hija. [Testado: de] [Entre renglones: Y] Guaina Capac, como viese venir el orejón e hablar con Yamque Yupangue y le viese estar alegre, preguntole que qué hera aquello. El Yamque Yupangue le dijo que aquel orejón le avía dicho que su muger avía parido una hija. Y como Guaina Capac lo oyese dijo: Esa es mi madre y para mí la quiero yo. Y luego mandó que se adereçase para que después de los quatro días pasados le quería hazer una 305

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