esquadrones en la manera que sus enemigos estavan repartidos, para que ansí peleasen con ellos y los hechasen de aquellos fuertes y albarradas que ansí tenían, donde como viesen los collas arremeter a ellos la gente de Topa Ynga Yupangue y como los uviesen desbaratado ya doz bezes y la vez primera que hera la que en que ellos más ánimo llevavan, estavan algún tanto desanimados; y como ansí esto viesen y la gente de Topa Ynga Yupangue arremetiese, en breve tienpo los tornaron a desbaratar y hechar de los fuertes que allí tenían. Y como fuesen desbaratados de allí, fuéronse a tornar a hazer fuertes otra vez a otro fuerte que está en la provinçia de Chuquiyapo, en un pueblo llamado Hurucoto. Y como tuviesse nueba desto Topa Ynga Yupangue y que se le tornavan a rehazer, otra vez mandó a un capitán suyo que se llamava Camaque Yupangue que fuese y que llevase trezientos hombres de guerra y que fuese por los despoblados de Asángaro hazia el pueblo de Cotocoto y que fuese mirando si alguna gente de los enemigos se le quedava enboscada en aquellos despoblados para darle algún enojo en su retaguarda. Y este capitán despachado mandó marchar su canpo para Hurocoto, donde sus enemigos se rehazían. Y como aquel capitán caminase delante y los de Cotocoto tuvieron nueba que aquel capitán venía delante y con tan poca gente, hecháronle çierta enboscada, en la qual le mataron a él y a todos los suyos. Y escapándose çiertos yndios destos dieron nueba a Topa Ynga Yupangue, el qual como tuviese esta nueba mandó marchar su canpo para allá y llegado que fue no se le escapó ninguno déstos que ansí le enojaron y pasó su canpo [f. 77v] adelante a do sus enemigos le esperavan en Hurocoto. Y como a ellos llegase, uvo con ellos otra batalla y ansimismo los desbarató. Y siguiendo el alcançe deste desbarate fue tanto el huir de los enemigos, que como uviesen ganado tres días de ventaja yvan muy adelante, en los quales tres días el canpo de Topa Ynga Yupangue avía estado reformándosse y recoj[i]endo el despojo que en aquella batalla avían avido e ansí no tuvieron espaçio para poder luego seguir sus enemigos. Y en fin de los tres días, Topa Ynga Yupangue mandó levantar su canpo y ansí fue en demanda y seguimiento dellos. 268
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