- Hordenó y mandó que en cada provinçia y en los pueblos prinçipales della uviese çiertas casas señaladas y en ellas fuesen puestas çierto número de donzellas vírgenes y que éstas fuesen mugeres del sol y que cada día tuviesen cuidado de dar de comer y sacrificar al sol, a las quales provinçias enbió este señor muchos ydolos en que las gentes de las tales provinçias adorasen y sacrificasen bien ansí como él los avía hecho en la çiudad del Cuzco, quales sacrifiçios se avían de hazer en estas tales provinçias a los ydolos bien ansí en el Cuzco se hazían delante de los ydolos. Y que los bultos del sol que ansí [a] estas provinçias enbió, mandó que fuesen puestos en aquellas casas do aquellas mamaconas heran y que fuesen hechos depósitos de comidas y de ropa y les fuesen señaladas tierras para este serviçio del sol y proveymiento destas mamaconas, de todo lo qual se nombrase del sol. E ansimismo fuesen hechas otras cassas do fuesen puestas otras mamaconas, estas hijas de señores y donzellas, las quales se nombrasen mugeres del Ynga; e ansimismo les fuesen señaladas tierras y hechos depósitos de todos proveymientos, para el benefiçio de todo lo qual e soliçitadores dello fuesen señalados çiertos hombres del pueblo; y que los que ansí tratasen e contratasen con las tales mamaconas, las unas y las otras y las guardas que dellas tuviesen cuidado fuesen yndios capados, de todo lo qual tuviesen espeçial cuidado de mandar que ansí se hiziese y guardase aquel señor orejón que con ellos estava. - Hordenó y mandó que cada año saliese un señor prinçipal de la çiudad del Cuzco, hijo del Ynga, a ver y visitar estas provinçias y el tratamiento que hera hecho a los naturales de las tales provinçias por los señores orejones que ansí tenían cuidado e cargo dellas como por los caçiques de las tales provinçias. Y que si el tal señor hallase culpado a qualquier destos orejones o caçiques, les diese el castigo que le paresçiese que mereçía e quitase estos tales y pusiese otros de su mano. // [f. 59]- Hordenó y mandó que los capitanes que fuesen a conquistar tierras y provinçias, que luego que la provinçia y tierra conquistasen, que hiziesen entender a los caçiques de las tales provinçias y pueblos cómo el Ynga los enbiava a conquistar e la çiudad del Cuzco y que ya heran basallos del Ynga y que ya no heran señores de las tales provinçias sino el Ynga, que hera solo señor, y que por su mano les avía de dar las mugeres y repartir las tierras; y que si él no viniese a esto, que bendría un hijo suyo a hazello u otro señor del Cuzco que lo hiziese por su mandado y en su lugar. Y que les dijesen cómo avían de servir y tributar al Ynga de allí 227
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