fuese ahorcado. Y que si alguno de los que ansí llevase entrase en casa de algún morador [f. 57v] del pueblo por do pasase y forçiblemente le tomase algo, aunque fuese un puño de maíz, que al tal le castigase conforme a lo que ansí hurtasse. E si alguno de los que ansí llevase consigo y en caminando saliese del camino real un tiro de honda, al tal le fuese cortado un pie, porque se presumía déste tal que yva a hurtar. Y que si algunos déstos desta gente de guerra, yendo por el camino real entrase en algunos senbrados de maíz y cogiese alguna maçorca de maíz, que al tal le fuese cortada la mano y puesta en un palo alto en el lugar do la maçorca cog[i]ó y con la misma maçorca de maíz en la mesma mano porque todos la viesen. Y ansimismo de otra qualquier cossa que de los senbradores cog[i]esen, que si alguno yendo desta manera robase alguna obeja, fuese ahorcado en presençia de la gente de guerra; y que la tal obeja fuese desollada y el cuero della lleno de paja como si fuera entera y ansí la colgasen del mismo palo del tal ahorcado. Y si el capitán que ansí llevase esta tal gente de guerra no esecutase estos mandamientos en su gente de guerra por el caso y desobediençia al mandado del Ynga, buelto que fuese, aunque viniesse vitoriosso, públicamente fuese ahorcado y que al tal no le fuese dada sepoltura ni hecha ninguna honra. - Hordenó y mandó que en cada pueblo uviese un hombre que fuese el más ábil y diligente que en él uviese y de buen entendimiento; y si fuese grande el pueblo, que [en] cada parçialidad del pueblo uviese uno señalado y este tal o estos tales tuviesen cuydado de tener quenta y razón de los hombres y mugeres que cada año naçían y ansimismo de los que morían y que tuviesse quenta y [raz]ón cada uno de los de tal pueblo y supiese la vida de cada uno y de qué vivía y qué ganados criava. Y que el que criava ganados tuviesse colgadas de su puerta ynsignias dello, como hera alguna pata o quixada de obeja. Y si criava abes tuviesse colgadas de la puerta de la cassa de su morada las plumas y guebos dellas. Y si hera caçador o pescador o labrador o de qualquier otro ofiçio o exerçiçio, que tuviese y colgase a la puerta de su morada las ynsignias dello. Y que este honbre ansí señalado tuviese espeçial cuidado de saber lo que cada uno cogía de sus tierras y el ganado que cada uno tenía y multiplico del; y que a cada uno tomase quenta de lo que ansí aumentava e adquería e grangeaba, porque no uviesse ningún oçioso y que cada [f. 58] uno diese tributo al Ynga y al Cuzco de lo quel tuviese. Y a este hombre que ansí tenía este cuidado, mandó que se llamase llactacamayo, que dize ofiçial del pueblo y en parte mayordomo, hombre que tiene cargo del pueblo; y estos tales que 225
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