apartasen unas de otras. E ya que los palos ansí atados tenían la puente e las tales crisnejas de la una parte a la otra juntas, hizo hechar una crisneja por el alto de la entrada de la puente sobre la mano derecha, la qual crisneja hizo muy bien atar a estos pilares desta portada de la puente de la una parte y de la otra de la tal puente; e lo mismo hizo hechar otra crisneja por la otra mano yzquierda, haziéndola ansí atar, como aveys oydo, a los pilares de la puente. Y esto hecho hizo hazer muchas maromas de cabuya gruesas del gordor de una muñeca gruesa, la qual maroma hizo que fuesen atando por aquella man[o] derecha desde el canto de la puente a aquella crisneja que estava atada alta, atando esta tal maroma de la puente a la crisneja y de la crisneja a la puente de arriba abaxo e de abaxo arriba; e luego hizo traer mucha rama e hízola atar a esta maroma que ansí yba puesta desde el un banco al otro de la puente. E ansí hecho este lienço desta man[o] derecha hizo hazer ansí ni más ni menos el de la mano yzquierda. E luego hizo echar en el suelo de la puente, que es por do los palos yban atados, muchas de aquellas maromas juntas con mucha rama, la que a él le paresçio que bastava y ansí quedó la puente hecha. Y luego mandó que junto a ella ansimismo hiziesen otras ni más ni menos que aquella y en la manera ya dicha. E ansí hechas estas dos puentes mandó que la gente pasase por la una yendo muy poco a poco y unos en pos de otros, la qual puente como ya uviese pasado la mitad de la gente, ladeose a una parte; e para la endereçar hizo colgar de la otra parte contraria muchas piedras grandes, con el qual peso algún tanto se endereçó; y mien-[f. 44]tras esto se hazía pasó su gente por la otra. E siendo ya toda de la otra parte, caminó con su gente hasta un asiento e sitio que llaman Curaguaçi, que es de allí tres leguas, donde como allí fuese los yndios de aquellas comarcas quichuas y umasayos y aymaraes e yanaguaras e chunbibilcas y changas le salieron de paz a le dar obidiençia y basallaje, hizo muchas y muy grandes merçedes y ansí los llevó consigo con sus poderes y gentes. Y ansí caminó su camino y llegado que fue al río de Abancay mandó a sus gentes e capitanes que luego hechasen la gente que nadar savía al río y le pasasen y que luego se pusiese por obra el hazer los estribos e otras dos puentes bien ansí como las pasadas, lo qual luego fue puesto por obra e ansimismo fue hecho. E allí ansimismo le salieron de paz otros muy muchos caçiques y señores, a los quales preguntó que si se tenía nueba de su venida por los demás pueblos y provinçias que adelante dellos heran. Los quales le dixeron que adelante de sus pueblos avía una provinçia de 198
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