Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

muy galanas, de las quales colgavan unas orejeras de oro; y esto ansí puesto mandó que les pusiesen ansimismo en las frentes [f. 41v] a cada uno destos bultos unas patenas de oro. E que sienpre estuviesen dos mamaconas mugeres con unas plumas coloradas largas en las manos e atadas a unas baras, con las quales ojeasen las moscas que ansí en los bultos se asentasen, el serviçio de los quales e que ansí se hiziese a estos bultos fuese muy limpio. E que las mamaconas e yanaconas, cada e quando que delante de estos bultos paresçiesen al servir o reverençiar otros qualesquiera que fuesen, viniesen muy linpios e bien bestidos e con toda linpieça e reverençia e acatamiento estuviesen delante destos tales bultos. Y desta manera hizo este señor en esto dos cosas, la una que hizo que sus pasados fuesen tenidos y acatados por dioses e que uviese memoria dellos, lo qual hizo porque entendía que lo mismo se haría dél después de sus días. 194

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