la ropa hera hechada. Y que hiziesen luego allí un gran fuego en el qual quemasen estas ovejas e corderos; e la zeniza de las tales ansí quemadas las lançasen en el agua en aquel mismo sitio; y que luego tras esto lançasen en el río las flores que ya avéis oydo; e tras esto mandó que hechasen en el agua mucha coca molida e desmenuzada y tras esto hechasen en el río cada uno de los orejones del Cuzco çiertos basos de chicha; e que ansimismo [f. 32v] beviesen los tales orejones otros çiertos basos de chicha fing[i]endo que bevían con las aguas. Porque abrán de saber que tienen una costunbre y manera de buena criança estos señores e todos los demás de toda la tierra y es que si un señor o señora va a casa de otro a visitalle o velle a de llevar tras sí, si es señora un cántaro de chicha; y en llegando a do está al qual señor o señora que ban a bisitar haze escançiar de su chicha dos basos y el uno da a bever al tal señor que visita y el otro se beve el tal señor o señora que la chicha da y ansí beven los dos; y lo mismo haze el de la posada, que haze sacar ansimismo otros dos vasos de chicha y da el uno al que ansí le a benido a bisitar y él beve el otro. Y esto házese entre los que son señores y ésta es la mayor honra que entre ellos se usa. Y si esto no se haze quando se visitan, tiénese por afrentada la persona que ansí va a visitar al otro y esta honra no se le haze de dalle a bever y escúsase de no le yr más a ber. Y ansimismo se tiene por afrentado el que da a bever al otro y no le quiere resçebir. Ansí que quando este sacrifiçio que avéis oydo hazen a las aguas, dizen que beven con ellas, que hechan un baso de chicha en el río y el que ansí le hecha bévese el otro. E ansimesmo mandó Ynga Yupangue que quando este sacrifiçio se hiziese fuesen dos señores del Cuzco, yendo el uno por la una parte del río y el otro por la otra, los quales llevasen consigo cada uno por sí a cada diez yndios e los que más quisiese, los queles [sic] yndios llevasen unos palos largos en las manos para que si las tales cosas que fueron sacrificadas en el río se parasen en alguna vera dél, los yndios con sus palos las hechasen al medio para que las aguas las llevasen; e que estos señores que estos yndios llevasen para que hechasen al medio del río las tales cosas e sacrifiçios fuesen por las beras del río treinte [sic] leguas el río abaxo porque en parte ninguna no parasen. Y porque biesen que ya la tierra dava fructo mediante las aguas, mandó que fuesen en aquel mes que este sacrifiçio se hiziese por toda la tierra y que para aquel día señalado truxesen de todas sus tierras toda la más cantidad de la comida que en este tienpo apuntase a sazonar e que se pudiese comer la comida [f. 33] se pusiese en medio de la plaça del 178
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