en fin de junio que llaman hatunquosquiquilla. Que los que en el mes de diziembre pasado heran hordenados orejones, en aquesta fiesta que constituya en este mes de junio se vistiesen de camisetas texidas de oro y plata y de pluma[s] tornasoles y que ansí puestos de sus plumajes e patenas e braçaletes de oro saliesen a esta fiesta y que en esta fiesta diesen fin de sus ayunos y sacrifiçios que desde que heran hordenados orejones hasta allí avían hecho. Y que començasen desde allí a holgarse y çelebrar la otra que ansí constituya que se avía de hazer al sol por las sementeras, a la qual fiesta que ansí començava desde el mes de mayo hasta en fin de junio, como ya avéis oydo llamó e nombró yaguayrachaaymoray, la qual fiesta mandó que se hiziese en la plaça do agora es el espital en la çiudad del Cuzco, que es a la salida desta çiudad do llaman Rimacpanpa; a la qual fiesta avían de [f. 32] salir vestidos los señores de la çiudad de unas camisetas coloradas que les dava hasta en pies; en la qual fiesta mandó que se hiziesen grandes sacrifiçios a los ydolos do se les quemase e sacrificase muchos ganados e comidas e ropa y en las tales guacas fuesen ofreçidos muchas joyas de oro y plata. Al mes de julio le llamaron caguaquis, en el qual no mandó que se hiziese fiesta ninguna, mas de que les dixo que en este mes se avían de regar sus tierras e abían de començar a senbrar su maíz e papas e quinua hasta el mes que entrava e la salida del setiembre. Y al mes de agosto llamó carpaiquis; y al mes de setiembre llamo situaiquis. En este mes dizen que constituyó Ynga Yupangue que se hiziesen dos fiestas, la una que casi quiere paresçer a la que nos hazemos de Sant Juan, porque se lebantan a medianoche y se laban hasta que ríe el día y llevan çiertos hachos ençendidos y después de ser lavados danse con estos hachos en las espaldas y dizen que hechan de sí toda dolençia e mal que tengan. E la otra fiesta es que llamó este Ynga Yupangue, poray upia, ansimesmo la hazían e mandó hazer en este mes, la qual mandó que se hiziese a las aguas e que ansimismo las hiziesen sacrifiçio y en este sacrifiçio mandó que se ofresçiese mucha ropa y obejas y coca y que de todas quantas yerbas y plantas que avía en los canpos truxesen las flores de ellos. Todo lo qual mandó que ofresçiesen a las aguas en esta manera, que tomasen mucha cantidad de ropa y la hechasen en aquel río del Cuzco, en la parte do se juntan los dos arroyos; y que ansimismo truxesen muchas obejas e corderos y que los ofreçiesen a las aguas y los degollasen en aquel lugar do 177
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